La parodia.
Sólo cuando una obra consigua hacerse lo suficientemente importante es cuando será factible su parodia. En el caso de la obra que nos ocupa, cabe destacar no sólo su relevancia literaria, sino incluso su importancia como icono de la cultura pop (¿quién no recuerda su famosa banda sonora?). Es decir, casi podríamos decir que la realidad literada pasa a convertirse en una nueva ficción casi propia del mundo de la metaliteratura. Como si se tratase de un juego de espejos.
El haberse convertido en -como decimos- un icono pop ha permitido que sus parodias sean más que propensas a llevarse a cabo.
A continuación, podemos ver un ejemplo claro de lo que estamos hablando:
Sólo cuando una obra consigua hacerse lo suficientemente importante es cuando será factible su parodia. En el caso de la obra que nos ocupa, cabe destacar no sólo su relevancia literaria, sino incluso su importancia como icono de la cultura pop (¿quién no recuerda su famosa banda sonora?). Es decir, casi podríamos decir que la realidad literada pasa a convertirse en una nueva ficción casi propia del mundo de la metaliteratura. Como si se tratase de un juego de espejos.
El haberse convertido en -como decimos- un icono pop ha permitido que sus parodias sean más que propensas a llevarse a cabo.
A continuación, podemos ver un ejemplo claro de lo que estamos hablando: